Una vez hayamos "cocinado" los ferodos de las zapatas del embrague, solo falta ajustar los muelles de las dos mazas para que esten comprimidos al mismo tamaño, y evitar en la medida de lo posible que el embrague patine y el desgaste prematuro de las zapatas.
Para que el embrague no patine ni se gaste antes de tiempo, es muy importante que los dos muelles estén ajustados exactamente al mismo tamaño. Una forma rápida y cómoda de hacerlo es con un calibre digital.
Si os fijais en la primera foto vereis como los muelles están alojados en el agujero de una pletina, a través de la cual entra el tornillo al que se rosca la tuerca que comprime el muelle. La forma correcta-universal de medir la compresión del muelle en este tipo de embragues es midiendo desde la pletina hasta la arandela, ambas incluidas, como se ve en la segunda foto.
Una medida aproximada con la que comenzar el ajuste puede ser 25,20mm, y a partir de ahí ir apretando o aflojando segun necesidad.
A riesgo de ser cansino

, vuelvo a insitir en que es importante que ambas distancias en los dos muelles sean las mismas cada vez. Si empezamos con 25,20mm, tiene que ser 25,20mm en los dos muelles, no 25,20mm en uno y 25,17mm el otro. Esas pequeñas diferencias hacen que una maza se abra un poco antes que la otra y que el embrague no funcione correctamente.
Una vez hallamos encontrado las revoluciones a las que queremos que enganche el embrague, durante media hora usaremos el embrague, dejaremos enfriar, y volveremos a medir que las dos distancias sigan iguales. Si es así, pondremos una gotita de loctite azul en la roscas por encima para que no se aflojen con el uso, es un buen truco.
Ya tenemos ajustado el embrague